Primer 10.000 después del 42.195 y es que hacía ya un montón de tiempo que no corría esta distancia. Y se nota…
Lo malo fue intentar bajar la marca en una carrera tan sufrida como la
III Liberty y eso que me habían avisado, pero no me lo creía o no me lo quería creer.
Me levanto a las 6:00, desayuno tranquilamente y preparo las cosas en la mochila, salga con el coche pronto para poder encontrar aparcamiento cerca de la salida y dejar las cosas en él.
Salgo directamente a las 7:00 de la mañana en pantalón corto de faena, eso presagiaba un día de calor bastante potente.
Consigo aparcar fácilmente cerca, recojo el chip sin esperar nada, estreno uno de los baños portátiles y me dirijo a la zona de quedada bloguera a las 8:15.

Kedada Bloguera
La verdad es que parecía una tarde cualquiera. Pleno sol, calor y un ambientazo de ganas de correr que no veas.
Después de los saludos de rigor y la charla amena, que casi me hace olvidar el propósito del madrugón nos dirigimos a calentar
Risco,
Jan y yo en solitario.
Ya nos colocamos en la línea de salida, eso sí, a la sombra que el sol ya empezaba a picar lo suyo…
Salimos esquivando un montón de gente (lo de los cajones libres es una utopía) y hacemos el primer kilómetro en 4:12 según mi GPS, bien…
El segundo en
4:09, bien, en este kilómetro nos encontramos con
La Bala Raquela a toda leche! Ya sé porque la llaman así, madre mía! Así que decidimos seguirla, bueno, yo decido seguirla ya que Risco me dice que se queda, que la siga yo.
Mala elección y primer error de la carrera.
Acelero el ritmo para poder seguir a
Raquel y voy un poco forzado y cuál es mi sorpresa cuando en el kilómetro siguiente
Raquel se queda, aunque ya me he enterado por
Jan que hizo menos tiempo que nosotros al final! Que bala!!
Pues a partir de aqui empezó todo a ir mal…
No podía bajar el ritmo. Buscando el punto kilométrico del 3, aparece el del 4 y según mis cálculos ya iba perdiendo unos 40 segundos del objetivo MMP iba a 4:30. Normal, estábamos subiendo Castellana arriba.
En fin, que en el puesto de avituallamiento decido no coger agua, entre otras cosas porque no tenía sed y me iba a hacer perder tiempo, me iba atragantar, como siempre y me iba a hacer ir bastante jodido el resto de carrera, por lo menos un par de kilómetros más.
En el 6, en la cuesta de Concha Espina sufro como un condenado y bajo el ritmo hasta casi 5:00, al final de la cuesta me un bajón increíble del que me asusto y decido bajar el ritmo aún un poco más, esperando la cuesta abajo para recuperarme. Empiezo a tener las mismas sensaciones del maratón, con unas ganas inmensas de pararme un rato.
Las pulsaciones iban bien con una media de 170 y el máximo en Concha Espina en 177 y bajando poco, así que lo de pararse NI DE COÑA!
Luego ya el resto, viendo que no iba a cumplir el objetivo de bajar mi MMP me lo tomo con tranquilidad, más aún viendo a dos corredores tirados en la cuneta y siendo reanimados por varios compañeros y esperando a ser atendidos por personal sanitario, en fin…
Ya entrando en meta me encuentro con un compañero del club con el que acelero y me veo que no iba tan mal, joer!
Nada más cruzar la meta una mano de color rosado me agarra el hombro. Era
Risco que me iba pisando los talones je, je, je…

Foto Finish
CONCLUSIONES:1-. No me gusta sufrir en las carreras, de ningún tipo.
2-. Que no me guste sufrir no quiere decir que no sea capaz de sufrir.
3-. Tengo que ir acompañado para ser capaz de sufrir o de esforzarme más ya sea acompañando a alguien en cumplir una meta, fácil o no, para mí o intentar seguir a alguien un poquito más rápido que yo.
4-. No abandonar a Risco, él es mi liebre retrovisora.

Perfil de carrera
Al final
45:22, muy lejos de mi
MMP, pero que se le va a hacer, no nos podemos quejar para el esfuerzo que le dediqué, es decir, muy poquito.