miércoles, 10 de agosto de 2011

Preparando las Presillas

Ayer me fui de multiaventura, es decir, salí a correr luego bici y después quería probar a intentar correr de nuevo y probar lo que todo el mundo dice, eso de que después de montar en bici, correr es casi imposible con las piernas de corcho…

Como estoy preparando el Duatlón de las Presillas de septiembre salí de casa hacia el recorrido inicial de 5 km a pie. El calentamiento fue de 2,5 Km a un ritmo de 4:54 y 144 ppm de media.

Luego paré estiré un poco, repase el mapa con el circuito que llevaba y salí a trotarlo, que luego vendría la bici. Aquí os dejo el perfil y ritmos.

Circuito 5 Km corriendo
Me salió ritmo de 4:52 con 158 ppm de media que viendo el perfil ya me doy con un canto en los dientes.

Después vendría la fiesta.

Programé el Garmin en modo multiaventura, es decir, con la función de entrenamiento-multideporte con periodos de transición.

Lo programé para correr, montar en bici y volver a correr.

Salí de nuevo hacia casa, otros 2,5 Km de vuelta a ritmo de 5:08 y 151 ppm de media.

Transición 1, que no me valía para nada pero mola verlo en el GPS, donde llego a casa, paso por el patio de la urbanización, saludo a los vecinos y bajo al trastero a por la bici. Total 5:39 minutos hasta salir por la puerta del garaje.

Luego otros 2,5 km hasta el recorrido oficial en bici de la prueba, donde llevaba el mapa de turno.

Durante este tramo he de decir que hubo momentos en los que pensé que no sería capaz de terminar el día de la prueba. Joer, son todo subidas o bajadas mortales, de hecho una de ellas la hice bajado de la bici por qué no lo veía nada claro, pensé que me había perdido, pero no, era por esa maldita cuesta… tengo que pensar en algo para no hacer mucho el ridi.

Después de eso, otros 2,5 km de vuelta a casa. Total 12,450 km de bici en 54:13 contando con todo el tiempo perdido que tuve parado buscando el camino correcto a seguir. Maldito bosque! Aqui os dejo el perfil en oscuro del recorrido oficial.

Circuito 7 km en bici
Después llegó lo gracioso. Con las piernas bombeando sangre a más no poder y un dolor de todo después de estar subiendo y bajando con la bici por todo el monte, me decido a intentar correr para ver que tal. Curiosidad que tiene uno…

Llego al patio de la urbanzación. Les pido a los vecinos colegas que si me cuidan la bici que vengo en un “ratito” y salgo disparado, tan disparado que me llevo el casco y los guantes de la bici.

Vuelvo los dejo en la bici y retomo la salida.

T2 en 7 segundos.

Empiezo a correr, las piernas perfectas, no noto nada, no sé si es bueno o malo.

Cuando que quiero dar cuenta, miro el crono y ya llevo 475 metros a un ritmo de 4:20 y tan pancho. Debe ser por la inercia de la bici. Presiento que voy a pinchar en breve, ya verás.

Primer kilómetro en 4:22 y 157 ppm de media. Cerca hay una fuente ye paro a echar un trago y mojarme la garganta que iba más seco que un desierto.

Segundo kilómetro y contando el tiempo de beber, me sale en 4:43 con 164 ppm

Termino en casa de nuevo y recojo la bici ante la estupefacción de los vecinos que lo flipan en colores, pero bueno, ya me conocen y no se han sorprendido mucho je, je, je…

Total que salí de casa a 19:00 y llegue a las 21:30. Menos mal que estoy de Rodriguez esta semana y no tengo problemas de horarios, tendré que aprovechar esta oportunidad!

Las sensaciones fueron buenas, pero me falta mucho por practicar en bici y controlar mucho en las bajadas y subidas ya que el circuito es muy estrecho y es muy posible caerse o tropezarse con alguien, espero que en la carrera pueda recuperar todo el tiempo que pierda con la bici.

Esta tarde lo intento de nuevo, pero espero llegar antes de la 21:00 que cierran la piscina y me hago unos largos… si me quedan fuerzas!

6 comentarios:

Gonzalo Quintana dijo...

Tengo un compañero que preparó el Ironman de Lanzarote este Mayo pasado y siempre hablaba de la importancia de las transiciones, sus entrenamientos eran siempre con transición. En cambio mi hermano que lleva unos cuandos IM a sus espaldas ya no hace transiciones, dice que lo tiene asimilado.

Alex dijo...

¿Qué hay del viejo "rodriguez" que cerraba las discotecas? ¿en qué nos hemos convertido? te dejan solo y te pones a jugar con bicicletas y carreritas...

Tania dijo...

Con mi poca experiencia en duatlones te puedo decir que has hecho muy bien, hay que preparárselas muy bien, porque en carrera vas a otro ritmo y sino te has mentalizado lo pagas.
Suerte!
bss
Tania

Mildolores dijo...

¡Pero bueno, pero bueno! ¿Y esta transformación?

Las transiciones son importantes, aunque a Gonzalo no le falta razón, pero puntualizo:
En la distancia corta, donde todo se hace a toda mecha, es MUY importante. Se sale a correr muy fuerte, se pedalea a tope y con el corazón a 180 vuelves a correr. Te garantizo que la última transición o tienes las piernas habituadas o no avanzas nada.
En cambio en la distancia larga la sobrecarga muscular viene por pesadez, es decir, por lo largo del esfuerzo, no por lo intenso, por lo que es mas llevadero, que no mejor. El cansancio es otro, pero nada que no conozca un maratoniano en el kilómetro 38.
Es decir, nada que ver un duatlon 5-20-2,5 con un IM o un medio IM.
En los primeros las transiciones deben ser parte del entrenamiento a ritmos fuertes para acostumbrar las piernas, en los últimos no es tan importante, aunque tampoco se descuidan.
Saludos.

Fer Panama dijo...

Jejeje, muy bueno Rafa.

Ya programar el GARMIN es para nota,...yo si me pongo a hacer eso me llegan las Navidades y todavía estoy peleando con el cacharro.

Las transiciones muy buenas, aunque para la próxima incluye una limpieza en el trastero porque se ve que vas demasiado sobrado :)

Un abrazo muy fuerte amigo y que bueno volver a leernos y verte de tan buen humor. Disfruta mientras estás de Rodríguez que ya llegará lo bueno jejeje

Desde Panamá
FER

mayayo dijo...

Nuevo proyecto a la vista por lo que veo. Ayyyy que peligro tiene esto del DU, que en cualquier despiste te veo ya hablando de TRI. Y de eso el IM va un salto.
Vicio, mucho vicio es lo que hay:-)

Suerte con la aventura en Presillas, Rafa!